La pluma viene presentada en un pequeño estuche de cartón de color gris con la el nombre de la marca en gris plateado con su logo de los caballeros en lucha y su clásico “since 1761”. No es una gran presentación pero está acorde a la categoría del producto: Correcto sin más. La primera impresión (que es la que queda) es muy buena: la madera marrón oscuro de peral combina muy bien con el acero cromado de alto brillo y transmite una gran calidad. La tomas en la mano y te das cuenta que es pesada, muy pesada, y eso refuerza aún más esta sensación de calidad y de estar “bien hecha”. Quitas el capuchón, que va roscado lo cual va muy bien para un cierre hermético que ayuda a que la tinta no se seque en el plumín y además evita ciertos “accidentes”, y es entonces cuando te das cuenta que la mitad del peso de la pluma está en el capuchón: Es de acero cromado y tiene un estilo precioso. Su diseño general está bastante diferenciado del resto de la pluma y resulta un contraste muy acuciado entre las dos partes, y este conjunto queda muy bien. Lleva en bajorrelieve el nombre de la marca, el logo de los caballeros en lucha, y como siembre el “since 1761”. Tiene un clip de acero cromado y articulado, que además tiene una prolongación a modo de palanca para su accionamiento, y que resulta muy cómodo y bello. La verdad es que el capuchón es una pequeña escultura en sí mismo. El cuerpo tiene una preciosa forma ahusada con la parte central de madera que combina maravillosamente con el remate trasero y el cuerpo del plumín en acero cromado de alto brillo. El tacto de la madera en la mano, al agarrarla en posición de escritura, es sencillamente exquisito, y la sensación de tener un buen producto entre los dedos aún se refuerza más. A estas alturas ya te estarás enamorando de esta pieza. No todo es perfecto. Esta pieza de la que te enamoras también tiene unos “defectillos” que son inherentes a esa figura tan bella: El cuerpo de la pluma (sin el capuchón) es bastante corto y se maneja bien en una mano pequeña como la mía, pero en una mano más grande puede resultar un poco justa. Si eres de los que agarran la pluma a bastante distancia del plumín, entonces se te quedará muy corta. Con el capuchón posteado obviamente su conjunto se alarga pero como señalé antes, al ser el capuchón una pieza tan pesada, maravillosa pero pesada, el conjunto queda un poco “descompensado”. A mí me gusta escribir con las plumas sin postear, y así me resulta muy agradable de manejar. Al ser pesada puede resultar cansada para la mano en tiempos de escritura muy prolongados, como cuando tomas apuntes a toda velocidad, pero ese no es mi caso. Creo que estamos ante un artilugio con el que debemos disfrutar relajadamente. Al verla en las imágenes se aprecia que es algo maravilloso, pero al tenerla entre las manos las sensaciones se confirman: mi amor por esta pieza está “rubricado” (chiste) Cargamos de tinta el convertidor que trae incorporado (también se puede usar cartuchos universales) y empezamos a garabatear. Yo he usado la tinta Parker “Quink” que es una tinta que seca bastante rápido; OOOhhhhhhh!!! El plumín (en mi caso trazo B) se desliza sobre el papel de una forma suave, suave, con un trazo de tinta de flujo abundante (trazo B) y perfectamente regular, que maravilla!!.... Qué perfección!! Tacto agradable y trazo perfecto, ¿Qué más se le puede pedir a esta pieza? ¿Belleza?... Creo que tiene de sobra. En resumen: una compra muy recomendable.